La designada secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice tachó
de "fuerza negativa" al presidente venezolano, Hugo Chávez, y presentó a
Cuba como "un reducto de la tiranía en el mundo", al esbozar su futura
política para América Latina en el Senado.
"Pienso que, en este momento, tenemos que mirar al Gobierno de Venezuela
como una fuerza negativa en la región", declaró la futura jefa de la
diplomacia estadounidense ante la Comisión de Relaciones Exteriores del
Senado que debe confirmar su nombramiento.
"Es negativa en términos de cómo afecta a sus vecinos, negativa por (sus
relaciones) con el único gobierno no democrático de la región (Cuba),
negativa en el sentido de lo que está haciendo en el interior del país
para suprimir la oposición", respondió al senador republicano de origen
cubano Mel Martínez (Florida).
Estos duros ataques se sumaron a las críticas que ya había formulado de
mañana cuando expresó su "profunda preocupación" por las relaciones
entre el gobierno de Chávez y el régimen de Fidel Castro.
"Tenemos que ser vigilantes y demostrar que conocemos las dificultades
que el gobierno (de Chávez) causa a sus vecinos y su estrecha asociación
con (el presidente cubano) Fidel Castro", sostuvo, en respuesta al
senador Christopher Dodd, que acaba de realizar una polémica visita a
Caracas.
La futura secretaria de Estado calificó asimismo como "profundamente
perturbadores los pasos dados (por Chávez) en contra de los medios de
comunicación y la oposición" y prometió acercarse a la Organización de
Estados Americanos (OEA) para ejercer más presión.
Sin mencionar directamente al mandatario venezolano, Rice dijo que iba a
"dedicar tiempo" a la OEA para que aplique su Carta Democrática a "los
dirigentes que no gobiernan democráticamente, a pesar de haber sido
elegidos democráticamente".
"Vamos a tener que, como hemisferio que firmó la Carta Democrática,
dedicarnos a garantizar que los que la han firmado la honoran", sostuvo.
Sus críticas contra Chávez molestaron a Dodd: "Repetir declaraciones de
este tipo sólo agrandan la brecha" y la relación con Chávez "es
importante", subrayó, llamando a la futura jefa de la diplomacia
estadounidense a "encontrar caminos" para trabajar con el mandatario
venezolano.
En su discurso de apertura ante la comisión, Rice incluyó a Cuba entre "los
reductos de la tiranía en el mundo", junto a Corea del Norte, Birmania,
Irán, Bielorrusia y Zimbabue, y prometió que Estados Unidos iba a "estar
junto a los pueblos oprimidos" de esos países.
La actual consejera para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca, cargo
que ejerció desde la llegada al poder de George W. Bush en 2001,
prometió además dedicar una "estrecha atención" a la aplicación de las
medidas que fortalecieron el embargo contra Cuba el pasado año.
Respecto a América Latina en general, Rice elogió la gestión del
presidente colombiano Alvaro Uribe y se declaró convencida de que el
comercio constituía "una parte importante de la agenda" con los países
del continente.
"Sin duda, una de las maneras en la que podemos contribuir al progreso
conjunto de la democracia y al desarrollo económico es mediante el
comercio", declaró.
Rice aseguró que su país tiene "varios acuerdos de libre comercio
exitosos" con países de la región, aunque después precisó que se logró "uno"
con Chile y que el tratado con Centroamérica (CAFTA) todavía tiene que
ser ratificado por el Congreso.
La futura jefa de la diplomacia estadounidense deseó que dicho acuerdo,
logrado por Robert Zoellick, que será su brazo derecho en el
Departamento de Estado, sea confirmado pronto.
En cambio, aseguró que su país "sigue trabajando con Brasil (...) para
hacer avanzar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA)", cuyas
negociaciones están estancadas desde hace varios meses.