En defensa del neoliberalismo

 

¿Es Chávez un ganador?

 

 Miguel A. Vidal M

NO, ni lo es ni lo ha sido nunca, lo que si ha tenido es más leche que un queso de mano.  Primero se lanza a un golpe de estado (golpe de “opinión” según el “Sr” Rangel ) que, de acuerdo a sus propias declaraciones, estuvo planeando más de diez años y....!FRACASA¡ pero, aquí se presenta la primera evidencia de su suerte:  Se tropieza con un Presidente, medio pendejo, que, inexplicablemente, le perdona su delito y lo deja libre ¡..!

Luego se consigue un viejo líder político, también medio pendejo, que lo convence  y lo guía, con toda su astucia y experiencia , por la vía democrática hasta llevarlo a la  primera magistratura ¿Por sus méritos?  ¿Por ser un ganador?....!No si así es¡  Su ascenso al poder se basó, por otro golpe de suerte, en dos factores:  1o.-  En el bien merecido desprestigio de los líderes de todos los partidos políticos tradicionales, y los no tan tradicionales también, y  2o.-  En una realidad aún más importante que el desprestigio de los líderes, y fue la descidia de nosotros, del pueblo, del soberano, que por alguna razón, que no vale la pena analizar, NO ACUDIMOS A VOTAR, y esto permitió el triunfo de Chávez con cifras pírricas.  Veamos el siguiente cuadro que lo dice bien claro.

 

Fecha     Elecciones  %de Ch. Dif. vot. Abstención  %

01-12-98 Presidenciales  35% 810.066   3.972.226  38%

02-04-99 Ref.Constit     34% 211.028   6.543.062  63%

03-07-99 Asamb.Const     26% 612.286   5.766.274  53%

04-12-99 Nueva Const     31% 2.003.370 6.121.540  57%

05-07-00 Presidenciales  33% 1.227.495 5.081.449  45%

Como puede apreciarse fácilmente, lo que le da el triunfo a Chávez, no son sus votos (que, por cierto, no son a favor de él, sino contra  los viejos líderes o sea los llamados “votos castigo”) lo que, en realidad, le da el  triunfo es la altísima abstención electoral, sin precedentes en nuestra historia democrática, que, en algunos casos (03-7-99) llegó a ser casi diez veces superior a la diferencia a favor obtenida por Chávez, y en el menor de los casos (02-4-99) la duplicó.  O sea que, con un mínimo de interés por parte nuestra, jamás hubiéramos padecido esta pesadilla.

Datos curiosos:    a)  Los únicos Presidentes de la 4ª. República, que ganaron con una votación porcentual inferior a Chávez, fueron Raul Leoni y Rafael Caldera.  Todos los demás lo superaron abiertamente.  B) José Vicente Rangel, participó en las elecciones presidenciales de 1973-1978 y 1983 y en ninguna de las tres ocasiones llegó al 5%  ¿Qué tal? Y pensar que alguien dijo que “antes” tenía credibilidad  ¿Antes de qué?

Cabe destacar que hasta el momento de escribir este artículo, pasan de cinco millones las firmas recogidas por la oposición para pedir:  Enmienda Constitucional o Referéndum Revocatorio o Asamblea Constituyente o la Renuncia del Presidente.  Todas ellas, medidas perfectamente  constitucionales, democráticas y pacíficas, para acabar con este desgobierno, antes de que acaben con el País.

Al estudiar todas estas cifras, es fácil comprender por qué Chávez no se quiere medir en unas elecciones y, en su lugar, quiere “radicalizar” su “revolución”, es decir, imponer, por la fuerza, su Castro-comunismo, rechazado por más del 80% de los Venezolanos, para lo cual está planificando el cierre de los medios de comunicación, único “poder” que, hasta ahora, no ha podido controlar

Sin embargo, según él, los golpistas somos nosotros.  ¡O sea y todo!