|
|
| |
|
Apuntala a Castro el crudo venezolano |
| |
DEUDA DEL REGIMEN CON VENEZUELA POR
FACTURA PETROLERA SUPERO EL AÑO PASADO LA BARRERA DE LOS
$2,500 MILLONES DE DOLARES
Casto Ocando
El Nuevo Herald
La deuda que Cuba mantiene con Venezuela por la factura petrolera superó
el año pasado la barrera de los $2,500 millones en los cinco años de
existencia del acuerdo, lo cual, de hecho, hace que los aportes del
gobierno de Hugo Chávez significan ya un 20 por ciento de los ingresos
totales de la economía de la isla caribeña.
Según expertos, ex altos funcionarios de la industria petrolera
venezolana y operadores del mercado petrolero latinoamericano
consultados por El Nuevo Herald, una buena parte de los cargamentos de
petróleo y derivados autorizados por el gobierno de Chávez en favor de
Cuba, que ya ascienden a unos 80,000 barriles diarios, son revendidos en
mercados de Centroamérica y el Caribe por corredores de la empresa de
petróleo Cupet que trabajan en estrecha relación con la estatal
venezolana Pdvsa, generando hasta $1,000 millones en ingresos anuales
para la economía de Cuba.
Expertos petroleros aseveran que buena parte del petróleo que PDVSA está
enviando a Cuba es negociado por los cubanos a través de acuerdos con
compañías petroleras europeas que funcionan en Centroamérica.
''Los envíos ni siquiera llegan a Cuba. Son negociados directamente
entre PDVSA y los brokers cubanos, que son ahora los nuevos vendedores
del crudo venezolano en países como Panamá, Guatemala, Nicaragua,
Honduras y El Salvador, desplazando a los que antes estaban relacionados
con la antigua PDVSA'', declaró a El Nuevo Herald un ex alto funcionario
de la industria petrolera en Venezuela, que pidió la reserva por razones
de seguridad.
La fuente dijo que Cuba está recibiendo el petróleo ''lomito'', ``el de
mayor calidad, que lo busca todo el mundo, y lo puede vender en
cualquier parte. Ese petróleo no tiene problemas para venderse. No es el
crudo pesado que se envía para procesar en las refinerías de Citgo''.
Otra fuente familiarizada con el mercadeo de petróleo en Centroamérica,
dijo que las operaciones de Cupet se hacen a través de la firma
International Petroleum, S.A., conocida también como IPESCO, cuya sede
principal está en la zona libre de Colón, en Panamá.
La firma tiene una prohibición del Departamento de Comercio
norteamericano para operar en Estados Unidos o con empresas
estadounidenses.
Cupet también negocia o troca petróleo venezolano con la firma francesa
Trafigura, que tiene su centro de operaciones en Ciudad de Guatemala.
Trafigura jugó un papel primordial durante la suspensión de envíos a
Cuba en abril del 2003, cuando Chávez fue sacado temporalmente del poder.
Según un documento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, con
fecha 9 de junio de 2003, Cuba se vio obligada a adquirir varios
cargamentos a la empresa francesa mientras duró la suspensión de los
embarques de PDVSA.
''Cuba está revendiendo el petróleo, porque no cuenta con la
infraestructura para refinar las grandes cantidades de petróleo que
recibe de Venezuela'', dijo el investigador Hans DeSalas, quien
próximamente dará a conocer un estudio del Centro de Estudios Cubanos de
la Universidad de Miami sobre el acuerdo energético del cual él es el
autor. ``Pensamos que recibe mucho derivados, y lo que se está
revendiendo, en nuestro análisis, es el crudo que no puede procesar''.
El impacto de los suministros venezolanos es tan decisivo que el propio
gobernante Fidel Castro se ha permitido desafiar el apoyo de la Unión
Europea, otrora clave para la isla, y ha expresado públicamente su
optimismo a pesar del agobiante situación económica por la que atraviesa
la isla.
En un discurso de seis horas el pasado sábado 12 de febrero, Castro
aseguró que la economía cubana había superado la crisis, y describió el
renacimiento de su régimen ``como un ave fénix con alas de largo vuelo''.
''El suministro venezolano constituye un pilar de la economía de la isla,
lo cual le permite a Fidel Castro una mayor maniobrabilidad política.
Hoy Castro se siente más seguro, más belicoso y con menos dependencia de
la Unión Europea gracias al petróleo venezolano'', dijo el experto
economista e internacionalista Antonio Jorge, de la Universidad
Internacional de la Florida (FIU).
Según Jorge, los ingresos anuales de Cuba se ubican entre $4,500 y
$5,000 millones, de los cuales unos $1,200 millones provienen de
Venezuela, incluyendo los 4 millones de toneladas de crudo que recibe
del país suramericano.
El informe del Centro de Estudios Cubanos, que será publicado la semana
entrante, señala que en tres de los cinco años de vigencia que tiene el
acuerdo energético, Cuba ha acumulado una deuda de por lo menos $2,000
millones, de la cual no ha pagado ni un centavo.
''En realidad Cuba nunca estuvo al día en las cuentas, porque
sencillamente Cuba no dispone de los fondos para pagar. El petróleo
venezolano es un regalo para Fidel Castro. No hay manera que Cuba
pudiera pagar este petróleo'', aseguró DeSalas.
DeSalas calculó que con un precio promedio de $33 para la cesta
petrolera venezolana durante 2004, el envío de 78,000 barriles diarios
de petróleo y derivados, según cifras oficiales de PDVSA, significó para
Cuba ingresos diarios de más de $2.5 millones, casi $80 millones
mensuales, y una cifra superior a los $1,000 millones durante el año.
La cifra, sin embargo, podría ser aún mayor si se calcula un precio
promedio más alto por el tipo de crudo que está recibiendo el régimen de
La Habana, según expertos petroleros.
Para diciembre del 2003, añadió el académico de la UM, Cuba arrastraba
una deuda de $992 millones, lo cual hace un gran total que supera los
$2,000 millones, ''en un cálculo conservador'', advierte DeSalas.
Por otro lado, el investigador dijo que desde marzo del 2003 Venezuela
no está facturando el petróleo que envía a la isla.
''En otras palabras, ni Cuba paga, ni Venezuela factura. Y de esta
manera los envíos de crudo no aparecen como deuda, porque Pdvsa no está
enviando facturas a Cupet'', explicó DeSalas. ''Es sencillamente un
verdadero subsidio, como en la época soviética, aunque en escala menor.
Y de ahí nace el optimismo y el espíritu desafiantes que muestra Castro
recientemente'', apuntó.
Los acuerdos entre Cuba y Venezuela ''se caracterizan por lo opaco, lo
poco transparente [que son]'', opinó Alexander Guerrero, un economista
venezolano.
Guerrero indicó como muestra que en el 2003, el Banco Central de
Venezuela negó información sobre la deuda cubana a la Superintendencia
de Bancos durante una revisión de los balances financieros del ente
emisor venezolano.
El Nuevo Herald no pudo obtener una versión oficial, a pesar de
numerosas llamadas y correos electrónicos a portavoces de PDVSA.
|
|