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Los
verdaderos estados terroristas
Jose Brechner
Durante la última década, los árabes y la prensa pagada por ellos, ha
venido demonizando a Israel acusándolo de practicar el terrorismo de
estado. Lo mismo pretende hacer Chávez, Correa y Ortega con Colombia. La
táctica de culpar a otro de sus propios actos e intenciones es parte de
la historia de la infamia.
No hay que ser ningún iluminado, para entender, que son los estados
árabes los que alimentan el terrorismo islámico, al que públicamente
condenan, como tampoco para saber que Venezuela, Ecuador y Nicaragua,
son
los que sustentan a las FARC, Sendero Luminoso, y algunos otros grupos
sediciosos de menor significancia.
Los tres dictadorzuelos latinoamericanos deberían estar sentados en el
banquillo de los acusados ante la Corte Penal Internacional, por ser
cómplices de crímenes contra la humanidad al brindar apoyo logístico,
monetario y militar clandestino a los asesinos de la selva, que buscan
derrocar gobiernos democráticos para imponer la dictadura comunista.
Pero en un mundo en el que se perdió la dignidad y el sentido ético, eso
no parece que vaya a suceder a corto plazo. La progresía todavía tiene
el dinero para controlar el poder y la maquinaria propagandística.
¿Cuál sería la reacción del mandamás
bolivariano, si en Colombia o Brasil se preparasen fuerzas irregulares
para secuestrar y asesinar a miembros del gobierno venezolano? Si la
situación hubiese sido a la inversa de la ocurrida con Ecuador, el
aspirante a locutor, que amenaza e insulta sin miramientos a cualquiera,
vociferando términos que resaltan su bruteza, como: "Este es un asunto
de Casius belízzzz...", ya estarían volando misiles por los aires.
En otras épocas un escenario semejante hubiese sido motivo de guerra.
Uribe debió aceptar el desafío militar y acabar con el Hitler
sudamericano de una vez, pero el presidente colombiano juega a la
corrección política, a la democracia responsable y el diálogo, frente a
una amenaza que tarde o temprano, igual desembocará en conflicto armado.
No pasará mucho tiempo hasta que el coronel vuelva a embestir con otra
canallada.
Colombia escucha atentamente a su principal aliado --los Estados Unidos--
que no quiere nuevos enfrentamientos bélicos en un año de elecciones en
el que se juega el destino de la humanidad. Bush desea tranquilidad
hasta que se defina quién dormirá en la Casa Blanca el 2009. El
problema es que si Obama llega a la presidencia, es más probable que
simpatice con Chávez, antes que con Uribe. El candidato demócrata
representa la ultraizquierda norteamericana y su populismo demagógico no
difiere mucho de lo que pregonan los rojos latinoamericanos.
Los hechos demuestran nuevamente, que
el único invasor imperialista que existe en el continente americano es
Hugo Chávez. El asunto con Ecuador que oficialmente no le incumbía,
sirvió para desenmascararlo totalmente. Las computadoras encontradas en
manos de las FARC, guardan información contundente para hacer que la ley,
o la fuerza, se impongan sobre el delincuente venezolano, pero con los
millones que cariñosamente regala, y que esperamos no hayan llegado a la
OEA, no va a suceder nada, hasta que las cosas empeoren.
Que los bolivarianos hayan accedido al poder a través de elecciones
populares, no los convierte en corderos. Nunca hay que olvidar, que
Hitler asumió el poder democráticamente. Aristóteles previno 300 años
A.C., que el sistema democrático es falible y no es el preferible. El
gobierno de las mayorías, no es de por sí el mejor. La democracia
permite unaelección ecuánime, pero no necesariamente inteligente. Las
masas no se caracterizan por ser profundas analistas de la realidad,
muchas veces ni siquiera gozan de sentido común, más bien se guían por
aspectos
superficiales, la apariencia estética, la moda, o la tendencia del momento,
que no obedece a razones, sino únicamente a las emociones.
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