BEN JOHNSON "Ellos pueden tener bombas nucleares pero nosotros niños nucleares, y estas bombas humanas tienen que continuar hasta la liberación'' Sheik Yusuf Qaradawi Cuando el inmigrante británico Qaradawi dijo esas palabras tenía a Israel en mente y no a su base de operaciones adoptiva; los eventos de Londres han subrayado la seriedad de sus palabras. Sin duda contrastan con las palabras de Ken 'El Rojo' Livingstone, el alcalde pro-islámico de Londres, que le dijo a los terroristas "cualquier cosa que hagan, maten a quien maten, van a fracasar''. El hecho de que Livingstone recientemente abrazara al sheik Qaradawi defendiéndolo de cargos de extremismo mientras llamaba a George W. Bush "la mayor amenaza a la vida en este planeta'', ilustra el carácter auto-destructivo de la alianza entre la izquierda y el Islam radical. El hecho de que al-Qaida matara a más de 50 personas en Londres en la mañana del 7 de julio en una serie de ataques terroristas como los que han hecho habitualmente en Israel para tratar de sacar a los europeos de Irak ilumina varios hechos cruciales que afrontan las naciones del occidente democrático. Hecho #1: La guerra en Irak no es una distracción de la Guerra contra el Terrorismo, es la Guerra contra el Terrorismo y al-Qaida no se detendrá ante nada para terminar con ella. Los ataque de Londres demuestran que al-Qaida está de acuerdo con la clasificación de Irak hecha por el presidente Bush como "el frente central''' de la guerra contra el terrorismo. La célula terrorista que reclamó responsabilidad por los ataques de Londres del 7/7 -- "La Organización Secreta de al-Qaida en Europa'' declaró: "Seguimos advirtiendo a los gobiernos de Dinamarca e Italia y a todos los gobiernos cruzados que recibirán el mismo castigo si no retiran sus tropas de Irak y Afganistán''. Observen la prioridad estratégica del parte de prensa: "Irak y Afganistán''. Aunque probablemente Osama bin Laden esté rodeado por Boinas Verdes en la zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán, sus discípulos demandan la retirada aliada de Irak, porque esta es la herida por la que están sangrando los terroristas. Irak se ha convertido en el Armagedón de los terroristas, el campo de batalla decisivo entre el bien y el mal y, como en la escatología, el mal está perdiendo. El primer golpe de Al-Qaida contra Occidente en 16 meses ha matado a unas 50 personas. El mes pasado, las fuerzas de la coalición mataron esa cantidad de insurgentes en un día. También arrestaron a 900 terroristas, incluyendo al ‘‘ayudante más cercano'' de Zarqawi y a mucho otros altos mandos de al-Qaida, mataron a más y hasta liberaron a un rehén durante la "Operación Relámpago''. La liberación de Irak tiene la potencialidad de cambiar la dinámica de todo el Medio Oriente. Los sacrificas de la coalición trajeron la democracia a Irak y han visto desvanecerse el terror, como lo demostraran las últimas elecciones. Una nación democrática y pluralista de mayoría musulmana en el corazón del mundo islámico demostraría la superioridad de los valores occidentales e inspiraría una reacción en cadena en toda la región, secando la fuente de reclutamiento yihadista. Para decirlo simplemente, Irak es ahora los que Noam Chomsky llama "la amenaza del buen ejemplo''. Los terroristas comprenden,
como lo comprende Osama bin Laden, que "esta Tercera Guerra Mundial se
esta librando'' en Irak. "El mundo entero está mirando esta guerra'' que
terminará en "gloria y victoria o en miseria y humillación." Que los
terroristas hayan recurrido a estas desesperadas medidas para sacarnos
de Irak nos confirma, más allá de toda duda, la importancia de la
batalla, y de quien la está ganando. Tras la tragedia de Londres, un momento ridículo fue cuando el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero comprometió su "ayuda inmediata e incondicional… para perseguir a los criminales que han realizado tan repulsivo ataque.¨ Gracias. Ya Zapatero ha ayudado bastante. Hay una estricta correlación entre la rendición de Madrid ante Al Qaida y la matanza en el metro de Londres. Zapatero fue catapultado al gobierno tres días después del ataque del 11 de marzo de 2004 en Madrid (que mató a 191 personas), esencialmente a petición de Al Qaida. Inmediatamente tras su elección, recompensó a los terroristas retirando las tropas españolas de Irak. Su "ayuda" le enseñó a Al Qaida que los gobiernos occidentales eran débiles y fácilmente chantajeables. Durante la campana, Zapatero declamó "luchar contra el terrorismo con bombas, con misiles Tomahawk, no va a derrotar al terrorismo sino que va a generar más radicalismo." La verdad es que rendirse ante el terrorismo sólo envalentona a los terroristas. Otros euro-socialistas no se quedaron atrás. El francés Dominique de Villepin dijo, "Más que nunca, las democracias tienen que mostrar unidad frente a la amenaza del terrorismo". Jacques Chirac fue más lejos, diciendo "El desprecio por la vida humana es algo que tenemos que enfrentar con cada vez mayor firmeza." Tony Blair los conoce. Han renegado de su supuesto anti terrorismo anteriormente. En una cena privada el 19 de enero de 2003, de Villepin le aseguró a Colin Powell que Francia jugaría un papel activo en la Operación Libertad Iraquí. Luego se apresuró a matar la segunda resolución del Consejo de Seguridad, respaldada por EEUU, autorizando el uso de la fuerza. Los franceses pueden enfrentar el terrorismo con cada vez mayor firmeza por toda la eternidad sin dejar nunca de colaborar con el mismo.
La euro izquierda quiere luchar
contra los terroristas en todas partes,
menos donde están, en Irak. El apaciguamiento no sólo viene de la rendición; también puede venir de establecer un estándar de “victoria” demasiado bajo. Para la izquierda, “ganar la guerra contra el terrorismo” significa capturar a Osama bin Laden y juzgarlo ante el Tribunal Penal Internacional (donde recibirá una sanción de cadena perpetua tras un juicio de varios años). Puesto que Bush “no ha acabado con bin Laden,” no ha ganado la guerra contra el terrorismo. Sin embargo, una verdadera victoria tiene que garantizar que las células terroristas que amenazan nuestra seguridad y todos los gobiernos que las ayudan y albergan estén liquidados, independientemente de si tienen o no a bin Laden como su jefe. Se suponía que Osama y al-Zarqawi no estaban relacionados… hasta que una cinta grabada por bin Laden lo apoyaba de viva voces, y al-Zarqawi cambió el nombre de su grupo terrorista. Ahora comprendemos que una derrota para uno era un revés para el otro. … Lo que nos lleva a los ataques contra Londres. Nadie sabía de la existencia de “La Organización Secreta de al-Qaida en Europa” y todavía no está claro si es una parte formal de al-Qaida o si simplemente se apoderaron del nombre. Algunos han especulado que la “organización secreta” obtuvo sus soldados de las células de Ansar al-Islam en toda Europa. Se dice que Ansar al-Islam, una afiliada de Al-Qaida, tiene 100 veces el número de de combatientes necesarios para realizar el golpe de Londres. Esta afiliada de al-Qaida también mantenía una base de entrenamiento en el norte de Irak durante el régimen de Saddam y parece haber regresado. Sin embargo, el coro de los demócratas de izquierda criticó ferozmente al presidente la semana pasada por vincular a Irak con la Guerra contra el Terrorismo. La líder de la minoría en la Cámara Nancy Pelosi, demócrata por California, acusó al presidente Bush de “explotar el sagrado territorio del 9/11.” El líder de la minoría en el Senado Harry Reid, demócrata por Nevada, dijo que el discurso de Bush “No ofrecía ningún camino para avanzar en Irak. Sólo sirvió para recordarle al pueblo americano que nuestro más peligroso enemigo, Osama bin Laden, sigue suelto.” Hecho # 4: La inmigración sin límites y la tolerancia por el Islam radical son peligrosas. En gran medida, Gran Bretaña ha sido víctima del terrorismo debido a su relajada política de seguridad territorial, sus abiertas fronteras y sus liberales políticas de asistencia social. Poco después del 9/11 durante una redada en Afganistán, la inteligencia británica descubrió que Al Qaida había entrenado a casi 1,200 musulmanes británicos. Esto es un pequeño porcentaje de los 1.8 millones de musulmanes británicos, casi todos los cuales viven de la asistencia social. Inglaterra no tiene ninguna Ley Patriota, así que los terroristas tienen mucha latitud para conspirar libremente, inclusive en público. Grupos como Al Muhairoum, que festejó el 9/11 como “Un gran día en la historia,”que ha llamado al asesinato de líderes mundiales, y cuyo dirigente tiene vínculos con Osama bin Laden, han operado con total libertad después del 9/11. Londres ha sido la sede de la tristemente célebre mezquita del Parque Finsubry, encabezada por Abu Hamza al-Masri. Finsbury fue el apoyo espiritual de Richard Reid, el “terrorista del zapato,” y de Feroz Abassi, entrenado por Al Qaida y quería volar la embajada de EEUU en Francia. Cuando la policía inglesa hizo una redada en la mezquita, encontró equipos como si la mezquita se estuviera preparando para sobrevivir un ataque con armas químicas. El Imán Masri le dijo a sus seguidores que “había que aterrorizar hasta a los dirigente políticos,” vociferando sus sermones de los viernes en la acera. Cualquier sociedad que tolere esos histéricos llamamientos públicos al derrocamiento violento de su gobierno, probablemente va a verlos convertidos en realidad. Hecho # 5: La izquierda está tan consumida por su odio contra Occidente que está dispuesta a aliarse con los que aspiran a destruirlo. El hecho de que los fundamentalistas islámicos asesinaran civiles británicos mientras los dirigentes del G-8 estaban reunidos para otorgar una masiva ayuda al África musulmana no podía contrastar más la diferencia entre el Occidente y sus enemigos. Como dijera el presidente Bush: “De una parte tenemos a gente que está trabajando para aliviar la pobreza, para ayudar al mundo a librarse de la epidemia del sida, que está trabajando para crear un ambiente más limpio. Y, por la otra parte, tenemos gente matando a personas inocentes.” Los asesinos del subway de Londres, proclamaban con júbilo: “ahora Gran Bretaña está aterrorizada, del norte al sur y del este al oeste. Están ansiosos por el día que un enloquecido déspota - sea el presidente de Irán o Kim Jong Il – les suministre un arma nuclear que puedan hacer estallar en la mayor concentración de civiles occidentales que puedan encontrar. Mientras tanto, la izquierda, aquí y en el exterior, sigue demonizando a George W. Bush a los soldados que conducen la guerra contra el terrorismo. El alcalde de Londres el “rojo” Ken Livingstone nos da el más lamentable de los ejemplos. Fue anfitrión del Sheik Yusuf Qaradawi después que éste llamara a la muerte a los judíos y a los “infieles” y le dijera a Al Yazira, “No hay diálogo entre nosotros excepto con la espada y el rifle.” Este febrero, Livingstone mantuvo que “La ideología del sheik Al-Qaradawi está muy lejos del extremismo.” El Plan del presidente Bush de matar a los terroristas, nos asegura, era la verdadera Arma de Destrucción Masiva. El miembro del Parlamento George Galloway que, según el Congreso, ha estado implicado en sobornos en el escándalo del Petróleo por alimentos de Naciones Unidas lavando dinero a través de una organización caritativa de su esposa, también criticó al presidente Bush durante su aparición ante el Congreso de EEUU. Este veneno no se limita a los extranjeros. La representante Jane Harman, demócrata por California, respondió a los ataques contra Londres diciendo: “la noción de que estamos luchando contra los terroristas en Irak para no tener que luchar contra ellos en nuestras ciudades es claramente falsa.” La senadora Barbara Boxer, demócrata por California, en un discurso el día antes de los ataques contra Londres, dijo “el terrorismo fue el resultado de la guerra, no una razón para la guerras y es por eso que corremos un mayor peligro.” Luego Boxer demandó “un plazo concreto para la retirada de nuestras tropas.” El senador Dick Durban, demócrata por Illinois, ha comparado los bien comidos detenidos de Guantánamo con los esqueléticos presos de los campos de Bergen-Belsen. Ted Kennedy, demócrata por Massachussets, ha calificado Abu Ghraid como “el GULAG de George Bush” y ha insistido en que el presidente había preparado la guerra de Irak antes del 9/11. El representante Charlie Rangel, demócrata por Nueva Cork, añadió recientemente que Bush no elaboró esta teoría por si mismo (¿cómo pudiera haberlo hecho siendo tan estúpido?) y que varios destacados judíos lo ayudaron. Amnistía Internacional, la Cruz Roja Internacional, la ACLU, EL Centro por Derechos Constitucionales y docenas de organizaciones izquierdistas repiten los argumentos de los yihadistas como si fueran las palabras de Alá, convirtiéndose en gratuitos propagandistas de Al Qaida. Ni siquiera sus masivos asesinatos les impiden marchar junto a ellos en su asalto contra Estados Unidos. Hasta que un fundamentalita islámico no pueda echar mano a un arma nuclear, la izquierda seguirá siendo el arma más poderosa de Al Qaida. Por mucho que molesten a la Coalición, no pueden derrotarnos militarmente. Su única esperanza está en que nos derrotemos nosotros mismos, un papel que la izquierda “anti-guerra” perfeccionó en Vietnam, y que aspira a repetir. Los atentados de Londres – realizados contra londinenses trabajadores, en un intento por perturbar los filantrópicos objetivos de la cumbre de los G-8 – deberían dejar bien claro con quien se está aliando la izquierda.
Tomado de la
revista FrontPage.
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